Mi historia · Capítulo 01
Mi historia con los videojuegos
Desde la ZX Spectrum hasta convertirme en creador de contenido gaming.
Los primeros pasos: la ZX Spectrum
Mi primer contacto con los videojuegos fue con una ZX Spectrum, esa legendaria computadora que marcó a toda una generación. En ella jugaba dos de mis primeros juegos: Bruce Lee y The Saboteur.



Bruce Lee tiene un significado muy especial para mí: fue el primer juego que completé al 100 %. Me fascinaba la mecánica: saltar, esquivar trampas, enfrentar enemigos. Recuerdo la satisfacción de terminarlo completo, algo que en ese entonces era todo un logro.
El despertar de una pasión: la informática
La ZX Spectrum no solo me enseñó a amar los videojuegos: también despertó mi pasión por la informática. A los 7 años empecé a aprender a programar en BASIC y Assembler en esa misma computadora.
Un punto de inflexión. Aprender a programar tan temprano fue transformador. No solo jugaba con la computadora: la entendía. Podía crear mis propios programas, modificar juegos y experimentar con código. La ZX Spectrum fue mi primera maestra de tecnología, la que me mostró que detrás de cada juego hay código, lógica y creatividad.
World of Warcraft

Años después, otro juego que ocupó una gran parte de mi vida (en el buen sentido) fue World of Warcraft. Empecé en 2010 y pasé por prácticamente todas las expansiones: Wrath of the Lich King, Cataclysm, Mists of Pandaria y hasta Battle for Azeroth.
WoW fue una comunidad y un estilo de vida: guilds, amigos de todo el mundo, raids épicas, PvP y cada expansión vivida con la emoción de la primera vez en Azeroth.
La evolución del gaming
Con los años mi gusto evolucionó: de títulos simples a simuladores profundos. Hoy mi foco está en simuladores como Farming Simulator y Star Citizen y en juegos de supervivencia como Medieval Dynasty, Bellwright o Dune: Awakening, que son el corazón del canal.
Para mí no son solo entretenimiento: son una forma de compartir la pasión con miles de personas que, como yo, disfrutan de la complejidad, la estrategia y la inmersión.